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Rendirse.

Actualizado: 31 jul


Foto: Ciro Marcomini.

Texto Gabriel Marcomini.


Tal vez el último paso, a veces, es también el primero. Es el momento en que el orgullo comienza a arder. Aceptarse derrotado es un proceso doloroso. Te sientes en el suelo, enterrado, aplastado bajo el asfixiante peso de la derrota. Y allí, rendido y entregado entender y tomar conciencia de lo que ha sucedido. Aceptar que mis pasos me han llevado al error es un acto de valentía. El inicio de la transformación.

¡ Y cómo duele aprender! ¡Qué dificil dejarlo ir. Aunque duela más que su partida. Soltar, renunciar y darse por vencido. Aceptar. Son la cima de la montaña más alta del dolor. Arde el ego, que quema.Hasta las flores más dulce, más inocentes de nuestra vida. Resignarse a perder los bosques que antes fueron refugio en medio del desierto.


Pero ¡Nunca muerto!

Mientras tenga mi digna vida, siempre habrá un propósito. Un nuevo latido, que desconocerá al próximo, pero uno a uno colman mi aliento. y late, con una fuerza tan poderosa que nos impulsa a levantarnos. A mantenernos en pie en plena caida Cada experiencia, ya sea buena o mala, nos enseña algo valioso. Aprender a levantarse es parte del viaje.

Y allí me vuelvo más humano. Más especie. Más mortal. Y me siento menos solo. Menos idiota. Menos artificial.


Relatos de lo invisible cotidiano
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